La Ruta del Palmeral

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La ruta comienza y finaliza en el Huerto de San Plácido, emplazamiento del Museo del Palmeral. Tiene una longitud total de 2.580 metros y discurre por los caminos que unen los huertos meridionales que rodean el núcleo histórico de la ciudad.

Avanzando por la calle donde se sitúa el museo,  Porta de la Morera, bajo la que discurre la Acequia Mayor del Pantano, llegamos hasta el Huerto del Cura, después de dejar a la derecha el hotel del mismo nombre. Este huerto fue declarado en 1943 Jardín Artístico y tiene una superficie de 13.000 m2.

Continuando nuestro camino pasaremos junto a unas instalaciones educativas, se trata de Los Salesianos, donde las construcciones y las dotaciones deportivas conviven con las alineaciones de palmeras de los huertos del Pessetero y el Hort que no té Portes.

Poco antes de girar a la derecha, por el Camí de Beniardà, comienza el Hort del Sol, un espacio que desde que pasó a titularidad municipal se ha ido recuperando mediante la replantación de ejemplares jóvenes de palmeras.

Llegamos a una nueva intersección. Vemos enfrente el Hort de Dins y tomamos a la derecha el Camí de les Almàsseres, por el que transitaremos a partir de este momento entre los huertos de Rogeta a la derecha, y Sempere, a la izquierda.

La puerta que da acceso al Hort dels Pontos, permite pasear por un camino bordeado de altas palmeras que conduce hasta una de las últimas casas que mantienen todavía una estructura tradicional.

Cruzamos entonces la calle Curtidors para disfrutar de las magníficas vistas de una de las concentraciones de huertos de palmeras mejor conservadas. Los huertos de Casimira, Pastoret, Mareta, Borreguet y Monjo, forman un conjunto denominado Parque de palmeras del Filet de Fora.

Discurre nuestro paseo en este nuevo tramo por una de las entradas del Hort del Monjo, para disfrutar un poco más abajo del Hort de la Tía Casimira.

La recuperación de los huertos como espacios para el disfrute de los ciudadanos tiene un nuevo ejemplo en el Hort de Pastoret, en cuyo interior se ha creado un circuito para recorrer en bicicleta o para realizar ejercicio al aire libre. Justo enfrente se puede ver el Hotel Milenio.

Al llegar a la curva tomamos el Camí de Felip, que toma el nombre del huerto que dejamos a la izquierda. El tramo que vamos a recorrer ahora es uno de los más tranquilos y, por tanto, el más adecuado para disfrutar de la avifauna característica de la zona.

A escasa distancia cruzamos la calle hacia el jardín de Porta de la Morera, junto al cual se encuentra el Centro de Congresos.