El trabajo es un primer paso hacia el empoderamiento de la mujer, es la puerta que permite a las mujeres víctimas de violencia de género salir del círculo de la violencia.
Permite el acceso de las víctimas a la independencia económica y personal necesaria para romper el vínculo con su agresor y lograr su plena recuperación.
Muchas de las mujeres que son atendidas en el Servicio de Atención a Mujeres víctimas de la violencia de género (SAIM), tienen verdaderas dificultades para encontrar empleo, es por ello que desde la Concejalía de Igualdad, a través del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, se ha puesto en marcha un taller enfocado a su inserción laboral y búsqueda de empleo, cuya primera sesión ha tenido lugar en la mañana de ayer, en Casa de la Dona.
Trabajarán a lo largo de dos meses, para conseguir los siguientes objetivos:
1. Identificar las posibles discriminaciones en todos los ámbitos desde la perspectiva de género.
2. Mejorar su autoestima y su autoconcepto procurándoles un aprendizaje significativo.
3. Descubrir los gustos y habilidades personales para un buen asesoramiento.
4. Búsqueda de empleo teniendo en cuenta las competencias de cada una.
5. Aumentar sus competencias digitales
