Esta iniciativa combina deportes colectivos, actividades de musicoterapia, juegos cooperativos y dinámicas de educación ambiental o talleres creativos sobre cultura y el patrimonio de la ciudad
El pabellón Sara Marín y María Díez acoge hasta el próximo 31 de julio la 1º edición de la Escuela de Verano Inclusiva organizada por la concejalía de Deportes y dirigida a niños de entre 5 y 12 años con el objetivo de combinar la actividad física con el ocio y el aprendizaje y dentro de las actividades programadas con motivo de la Capitalidad Mediterránea del Deporte.
En este espacio tienen cabida las personas neurodivergentes y está especialmente adaptado y diseñado para fomentar la convivencia, el respeto, la participación y el desarrollo personal mediante actividades y dinámicas integrativas.
Según el edil de Deportes, J. Antonio Román, se trata de un “campus muy completo, destinado a todos los niños y niñas y principalmente adaptado a aquellos con necesidades específicas, donde cuentan con monitores adecuados para ellos”. De esta forma, “intentamos integrar a todo el mundo para que haga deporte y pueda disfrutar de un verano agradable sin ser diferente”.
Román ha apuntado que en esta primera edición se trata de “recabar las necesidades de los participantes para mejorar en años futuros y apostar por esta instalación deportiva que va a ser referencia no sólo en España sino también en Europa”.
La Escuela de Verano Inclusiva combina deportes colectivos como colpbol, baloncesto, futbol sala, voleibol y balonmano junto a actividades de musicoterapia, arteterapia, juegos cooperativos y dinámicas de educación ambiental, talleres creativos sobre cultura y el patrimonio de la ciudad, yoga infantil, baile y expresión corporal y artes marciales.
En este programa lúdico-deportivo tienen cabida las personas neurodivergentes y está adaptado y diseñado para fomentar la convivencia, el respeto, la participación y el desarrollo personal mediante actividades y dinámicas integrativas
Las actividades tematizadas tratan sobre elementos de la naturaleza como base del aprendizaje del respeto y la protección del Medio Ambiente, además de talleres creativos para fomentar el conocimiento de las tradiciones culturales y el patrimonio ilicitano.
En este sentido, se han organizado diversas actividades relativas a la Dama de Elche y el guardacostas Francesc Cantó para que los más pequeños conozcan la historia del busto íbero y el legendario guardacostas. Posteriormente estarán relacionadas con el Ángel de la Magrana, la Nit de l’Albà o los Patrimonios de la Humanidad como el Palmeral y el Museo de Pusol. Así, a través de diferentes pistas y misterios, los participantes pueden adentrarse en las tradiciones y patrimonios ilicitanos.
Además, se realizarán actividades acuáticas una vez a la semana en la piscina del Toscar y una excursión cada 15 días, siempre acompañados por monitores especializados en las distintas disciplinas.
La edil de Discapacidad, María Bonmatí, ha agradecido a la concejalía de Deportes por esta iniciativa “tan importante y tan necesaria”. En este sentido, ha afirmado que el hecho de hacer este tipo de actividades “dejan claro que las cosas van bien en materia de discapacidad, aunque todavía queda mucho por hacer”.
El objetivo, ha dicho, es que Elche sea una “ciudad referente en inclusión y que no tengamos que hablar de inclusión sino de personas y que tengan hueco en todas las actividades municipales y en general en todas las actividades sociales de la ciudad”.
El objetivo principal es que todos los participantes puedan disfrutar del deporte de equipo, la cultura y el ocio en igualdad de condiciones y aprender los valores del respeto, tolerancia, solidaridad y la convivencia.
La escuela está coordinada por personal funcionario y cuenta también con monitores, entrenadores y terapeutas ocupacionales especializados en diferentes disciplinas educativas y deportivas, así como en la atención a niños neurodivergentes.
