La actuación comenzará después de las fiestas de agosto con el desmontaje manual y recuperación y numeración de los elementos singulares para su posterior reposición
La Junta de Gobierno Local adjudicará este próximo jueves el derribo de la fachada del edificio de Riegos El Progreso, que se mantendrá en el nuevo inmueble de cerca de 1.000 metros cuadrados, de manera alineada con la calle y que albergará oficinas municipales.
El edil de Estrategia Municipal, Francisco Soler, ha señalado que se ha propuesto como adjudicataria del contrato a la empresa Obras y Servicios P. Selva, S.L., al obtener la mayor puntuación global del procedimiento entre las cinco empresas licitadoras, por un importe total de 171.783’20 euros, y los trabajos de desmontaje comenzarán a finales del mes de agosto.
De esta forma, el gobierno municipal “da un paso definitivo para desbloquear una situación enquistada durante casi una década” y comienza su recuperación para convertirse en un nuevo inmueble municipal que conservará su fachada histórica y permitirá mejorar la movilidad, recuperar patrimonio y dotar al Ayuntamiento de Elche de nuevos espacios administrativos.
La actuación consistirá en el desmontaje manual de la fachada protegida, la recuperación y numeración de todos los elementos singulares (frontón, cornisa, sillares, recercados de huecos y zócalo) para su posterior reposición y la conservación de los muros medianeros y el muro que cae al patio, donde se recuperarán manualmente los huecos originales. De forma paralela se realizarán las catas arqueológicas y el estudio geotécnico necesarios para la construcción del nuevo edificio.
El nuevo inmueble contará con planta baja más cuatro alturas y sótano, casi 1.000 metros cuadrados construidos que recuperarán la fachada protegida con su retranqueo
El nuevo edificio, de propiedad municipal, contará con sótano, planta baja y cuatro alturas, con una superficie total construida de 920 metros cuadrados. Cada planta dispondrá de espacios diáfanos de aproximadamente 130 metros útiles, con posibilidad de compartimentación flexible mediante mamparas de vidrio para favorecer la iluminación natural.
El inmueble contará con ascensor, escalera lineal, aseos en cada planta y cubierta a dos aguas con espacio técnico para instalaciones. Además, se garantizará la protección patrimonial respetando la composición original de la fachada e incorporando un cerramiento acristalado contemporáneo retranqueado.
El presupuesto estimado de ejecución de la obra asciende a 1,9 millones de euros y el proyecto se ajusta a los parámetros urbanísticos vigentes, tanto en alturas como en volumetría. Está previsto que el inmueble albergue oficinas municipales permitiendo reorganizar servicios municipales actuales y reducir el gasto en alquileres del Ayuntamiento.
Esta actuación, ha asegurado Soler, permitirá “recuperar un edificio histórico que llevaba cerca de diez años apuntalado y eliminar una imagen de degradación en uno de los accesos al centro histórico, a la vez que recuperar los dos carriles de circulación de la calle y mejorar la fluidez del tráfico y avanzar en la regeneración del entorno del Mercado Central”. Por otra parte, se trata de ganar nuevos espacios municipales modernos y eficientes sin renunciar a la conservación del patrimonio arquitectónico.
